


Me llamo Katniss Everdeen. Tengo dieciséis años y puede que no llegue a los diecisiete. Vivo en el Distrito 12, el área minera del país de Panem, sometida, como los otro once distritos, al poder del Capitolio que, desde la rebelión de los Días Oscuros, nos mantiene a todos en la opresión y en la miseria; trabajamos y le somos útiles, pero estamos completamente tiranizados para evitar cualquier insurrección y eliminar toda esperanza. Una de las más poderosas armas de las que dispone son Los Juegos del Hambre, la competición anual a la que cada distrito está obligado a mandar un chico y una chica. El Capitolio los traslada a cualquier lugar lejano y aislado que se le ocurra para que se maten entre ellos, hasta que sólo quede uno. Una lucha a muerte transmitida en directo hasta el último rincón de Panem, como recordatorio de quién manda aquí.
Este año me ha tocado a mí... En el sorteo salió elegida mi hermana Prim, pero me presenté voluntaria para sustituirla. Al menos yo estoy acostumbrada a moverme por el bosque y a la caza furtiva para sobrevivir. Mi compañero es Peeta, el hijo de panadero. Sólo puede quedar un vencedor, por lo que si es necesario, tendré que matarlo, o él a mí. En realidad todo me da igual, no creo que salga viva de ésta. ¡Tengo el dudoso honor de ser la participante del Distrito 12 en los Septuagésimo Cuatros Juegos del Hambre!


Katniss ha logrado lo que parecía imposible: no sólo ha sobrevivido a los Juegos del Hambre, sino que ha conseguido que también Peeta salga con vida de ellos. Pero con ello ha desafiado al Capitolio, y todo el mundo sabe que ellos jamás olvidan... ni perdonan. Mientras a su alrededor se forja una rebelión largo tiempo ansiada, y bajo la vigilancia de la policía secreta, Katniss y Peeta procurarán mantener ante el público el papel de locos enamorados, que les ha permitidos sobrevivir... y que podría ser más sincero de lo que parece.
Katniss Everdeen, la chica en llamas, ha sobrevivido de nuevo a Los Juegos, aunque no queda nada de su hogar. Gale ha escapado. Su familia está a salvo. El capitolio ha capturado a Peeta. El Distrito 13 existe de verdad. Hay rebeldes. Hay nuevos líderes. Están en plena revolución. El plan de rescate para sacar a Katniss de la arena del cruel e inquietante Vasallaje de los Veinticinco no fue casual, como tampoco lo fue que llevara tiempo firmando parte de una revolución sin saberlo. El Distrito 13 ha surgido de entre las sombras y quiere acabar con el Capitolio. Al parecer, todos han tenido que ver en el meticuloso plan... todos menos Katniss.
El éxito de la rebelión depende de lo dispuesta que ella esté a ser una marioneta, a aceptar la responsabilidad de incontables vidas y a cambiar el curso del futuro de Panem. Para hacerlo debe deja a un lado sus sentimientos de rabia y desconfianza. Debe convertirse en el Sinsajo... a cualquier precio.

















































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